Arquitectura x Estudiantes

Escenario y Sensaciones de la Ciudad Posmoderna: el barrio Chapinero

Por: María Fernanda Parra – Christian Marentes Herrera – Oscar David Gutierrez

@ Foto por Christian Marentes Herrera (calle comercial de Chapinero)

Chapinero es un barrio de la ciudad de Bogotá, capital de Colombia, bien conocida por ser uno de los barrios más representativos de la ciudad, así sea por su movimiento altamente cultural y social así como su gran carga histórica, ya que fue uno de los primeros barrios de la ciudad de Bogotá (exactamente en 1885), un barrio construido como testigo presencial de cada uno de los cambios de la ciudad.

Cuando este barrio comenzó a crecer y a consolidarse, siempre procuró conservar su simbolismo histórico, social y religioso cimentado en sus bases profundamente comerciales, y para lograr tal propósito se encargó de construir espacios que continuamente reforzaran tal heterogeneidad, lo que hoy ha tenido como resultado en su aspecto físico caótica pero, no obstante, tiene una acogida social demasiado alta: es el lugar donde pocos quieren dormir pero muchos quieren vivir.

Dicha apropiación ha generado que la estructura arquitectónica de este barrio dinámico surge de sus relaciones sociales y de la reapropiación que el mismo ha querido darle, este barrio es el verdadero rostro de la ciudad; no discrimina sino en contrario, acoge a todo aquel que quiera adentrarse o necesite algo de él. Por lo mismo lo convierte en una estructura urbana única en su tipo, naciente de la sociedad Posmoderna, ya que refuerza la parcialidad, la singularidad y la individualidad, y como tal no acepta una cultura única, ni una teoría universal ni un conocimiento objetivo1, mezcla continuamente los usos y la cultura social y se renueva continuamente, a diferencia de la fragmentación del Modernismo.

@ Foto por Christian Marentes Herrera (espacio vacío apropiado por la comunidad)

El mismo Robert Venturi (1999) estaría orgulloso de la relación que lleva Chapinero, ya que esta, como el mismo se refiere, marca de nuevo un orden válido que se adapta a las contradicciones circunstanciales de una realidad, es control y espontaneidad (pg. 60): Este es el único barrio que puede ofrecer tal calidad de movimiento y reconocimiento social, y que al mismo tiempo se enorgullece de ello; es moderna e histórica, atractiva y caótica, armónica y desorganizada: es la ciudad social, es la ciudad Posmoderna.

Chapinero no se conforma ni con su apodo heredado históricamente por los chapines (alfareros y artesanos el cual su especialidad eran los zapatos típicos de la región, por el cual recibió su nombre el barrio) ni con la cualidad que el estado quisiese darle. Con infinidad de apodos a lo largo de la historia, desde “El Villorio” o “Pequeña Versalles”, hasta “Chapiyork”2 o “Chapigay” (por su continua afirmación y apoyo hacia el grupo LGBTI en Bogotá)3; es uno de los pocos barrios de la ciudad 24hrs al servicio de la población: por la noche no descansa sino que se adorna aún más de color y contrastes, propio de la fiesta de toda la noche en el barrio (desde Mariachis hasta bares “hyper-fashion”), e incluso, fue sede y rostro de los movimientos sociales con más poder e importancia en el país, como el “hippismo” en los 60’s, “skinheads” (reconocidos hasta hoy) e incluso, la corriente social nacida del mismo Chapinero llamados a sí mismo como los “Chapiyorkers”, que son los que viven y respiran el barrio en carne propia.

Sobrescribe su estructura continuamente dependiendo de las tendencias, grupos sociales o momentos culturales de la época; no depende de terceros limitando su imaginación: la unen pequeños comerciantes tanto legales como ilegales, los mismos que modifican los espacios para el deleite de los peatones acoplándose unos con otros, creando incluso espacios que pueden ser aislados o pasar desapercibidos a la vista pero que generan sorpresa al espectador, por lo que recurren a métodos de publicitarse no convencionales (voceros, folletos, colores, luces, grafitis, etc.) para atraer personas en el cual cada una de ellas está marcada por el sentido y apropiación que la población quiere darle. Chapinero es más que un espacio físico, es ahora un personaje más que participa, camina, guía y se conecta con los transeúntes, comerciantes y turistas del barrio.

@ Foto por Christian Marentes Herrera (apropiación de las tipologias)

1 Extracción de la Dra. Maria Elina Gudiño en Transformaciones territoriales asociadas a la globalización una reflexión teórica-metodológica (Pg. 6) al momento de explicar el funcionamiento del Postmodernismo.

2 Apodo conocido gracias al artículo de un columnista invitado de la revista El Espectador en el 2014, para el artículo con el mismo nombre Chapiyork.

3 Información de amplia confirmación, con artículos como en la revista virtual de Vive.in bajo el nombre de El barrio más Gay en 2008.

REFERENCIAS

Chapiyork. (2017). El espectador. Retrieved from http://www.elespectador.com/opinion/chapiyork-columna-509268

Venturi, R. (1999). Complejidad y contradicción en la arquitectura (2nd ed.). Barcelona: Gustavo Gili.

vive.in. (2017). El barrio más gay. Retrieved from http://bogota.vive.in/porlaciudad/bogota/articulos_porlaciudad/agosto2008/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_VIVEIN-4444846.html

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2 pensamientos en “Escenario y Sensaciones de la Ciudad Posmoderna: el barrio Chapinero

  1. Excelente post. Nos encanta la reflexión “Chapinero es más que un espacio físico, es ahora un personaje más que participa, camina, guía y se conecta con los transeúntes, comerciantes y turistas del barrio.” Gracias por compartirlo 🙂

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