Arquitectura tangencial

Mark Fisher, arquitecto del entretenimiento.

En los años setenta, el negocio de de las grandes giras del rock dio un salto cuantitativo: de los teatros y los polideportivos se pasó a los estadios y otros recintos al aire libre. Al aumentar los públicos, se hizo necesario crear conciertos espectaculares que compensaran la cercanía perdida y proporcionaran una experiencia inédita. Ahí … Sigue leyendo